De la 44 a la 36

Marisa_44-36

Cuando mi amiga Victoria me habló de José Ávila y me comentó lo que hacía, nunca
imaginé que conseguiría lo que hoy estoy orgullosa de compartir con vosotros.
Siempre fui una chica delgada y sin problemas de sobrepeso, comía lo que me apetecía
y no engordaba, me mantenía en un peso ideal sin ningún esfuerzo. Pero en unos pocos
años, tras dejar mi tóxica dependencia del tabaco, y algo más tarde, pasar dos
embarazos casi seguidos (mis dos hijos se llevan 15 meses entre sí…), había engordado
alrededor de 20 kg!!

Acostumbrada a no privarme absolutamente de nada durante prácticamente toda mi vida
hasta ese momento, plantearme hacer una dieta era como plantearme escalar el Monte
Everest. Pero harta de continuar subiendo de peso, comencé el largo y poco exitoso
camino de probar una dieta tras otra, tanto dietas por mi cuenta como supervisadas por
endocrinos, nutricionistas, franquicias de adelgazamiento, métodos promovidos por
farmacéuticas… y con todas llegaba al mismo y frustrante resultado. Al poco tiempo de
dejarlas, si es que conseguía adelgazar, volvía a recuperar el peso perdido, e incluso, en
alguna ocasión, superarlo. La frustración en mí era evidente, como podéis imaginar.
Afortunadamente para mí, con más ilusión que fe, me decidí a hablar con José. Nunca
olvidaré una frase que me dijo en mi primera visita, y que terminó por convencerme de
apostar por su método: “Conmigo no vas a hacer una dieta de adelgazamiento y luego
la vas a dejar para volver a tus hábitos actuales, yo te voy a cambiar la vida”, y,
efectivamente, así lo hizo. No se trata de hacer una dieta durante unos meses para
después volver caer en tus antiguos hábitos de vida. Se trata de eliminar para siempre
todos aquellos hábitos que nos perjudican (y de muchos de ellos no sabemos cuanto nos
perjudican), e incorporar aquellos que nos hacen ser y estar mejor.

Y así, después de un año de cambios en mis hábitos de vida, estrictas estrategias
nutricionales, duras sesiones de entrenamiento y la detección y tratamiento de un par de
problemas de salud (uno intestinal y otro de tipo tiroideo), y he de aclarar, no detectados
por ningún médico o profesional a los que había acudido antes, José Ávila,
efectivamente, cambió mi vida.

He pasado de los 73,5 kg que pesaba cuando comencé, a mis 57 kg actuales
(expectativas personales más que superadas!!). De la talla 44 a la 36. De estar
insatisfecha conmigo misma a volver a ser la mujer feliz y segura de sí misma que
siempre he sido.

Claro está, no ha sido un camino de rosas… podría resumir mis sensaciones de este
último año en sólo dos: hambre y dolor en cada músculo de mi cuerpo… Podríais pensar
que vaya suplicio he pasado, pero yo no lo veo así. Para mí es uno de mis mayores
logros personales, José Ávila ha hecho que cada día me supere a mí misma, mis propios
límites (paradójicamente impuestos por mí misma a lo largo de los años!) y me ha
hecho ser consciente de lo que puedo llegar a conseguir. La constancia y la
determinación son la clave del éxito.

No puedo hacer más que agradecer a José todo lo que ha hecho por mí, y todo lo que me
ha enseñado. Gracias por ayudarme a creer en mis capacidades, por darme fuerzas, por
sacar esas últimas dos sentadillas cuando ya creía que no podía más, por enseñarme a
alimentarme no solo a mí, sino a mi familia, lo más importante de mi vida.

Gracias, de corazón, por todo.
Marisa Ruiz

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